Las formas de ahorrar para la jubilación que resultan más populares

Mantener el nivel de vida cuando llegue la jubilación es, cada vez más, una de las grandes preocupaciones de la mayoría de trabajadores que ven cómo el sistema de pensiones actual puede dejar de existir tal y como lo conocemos debido a la crisis económica que aprieta a España en los últimos años.

Desde Consumer ofrecen una lista con las cinco formas que, actualmente, resultan más populares para ahorrar e intentar conseguir un retiro sin aprietos económicos.

JubilaciónPlanes de pensiones: su atractiva fiscalidad hace que millones de personas los elijan para realizar aportaciones periódicas durante su vida laboral y contar con respaldo cuando cumplan la edad de retirarse. Se cobra en el momento en que la persona se jubila (u ocurre una de las contingencias que le permite rescatar el fondo de pensiones), el titular cuenta con la posibilidad de obtener su dinero de tres maneras distintas: en forma de capital, de renta y al combinar estas dos modalidades. Hay varios planes, en función del tiempo que están vigentes y del riesgo que corre el capital ingresado. Cuanto más conservadores son, menos beneficios dan, pero también es menor la posibilidad de perder lo invertido. La renta fija a corto y largo plazo es la más segura, sobre todo, en un momento de inestabilidad financiera como el actual. Los productos mixtos invierten una parte en renta fija y otra en variable, mientras que la variable pura deposita casi todo el capital en inversión bursátil.

Uno de los puntos fuertes es la desgravación fiscal que aporta desde el momento en que se realiza la primera aportación y a lo largo de la vida del plan de pensiones. Además, permite cambiar de un producto a otro sin ninguna penalización fiscal. Entre las desventajas de los planes de pensiones destaca su falta de liquidez. Al ser un producto de ahorro a largo plazo, no se puede contar con el dinero invertido hasta que llegue la jubilación o se den otras circunstancias como el fallecimiento (en cuyo caso lo cobrarán los herederos), padecer una enfermedad grave o sufrir una invalidez que impida trabajar al titular. También los parados que hayan agotado su prestación o no tengan derecho a ella pueden recuperar el dinero.

Fondos de inversión:  son productos de inversión colectiva en los cuales los partícipes aportan sus ahorros a un fondo común (compran una participación) y este patrimonio lo administra una sociedad gestora. En función de las características del fondo y las expectativas del mercado, pondrá estos ahorros en unos activos u otros y el valor del capital ingresado por el titular subirá o bajará según evolucione el mercado. La principal ventaja del fondo de inversión es su elevada liquidez, ya que el cliente puede hacer suscripciones y reembolsos en todo momento. En el plazo de tres días hábiles, el titular tendrá su dinero.

Además, la diversificación de las inversiones hace que el riesgo sea menor que si todo el dinero se pone en el mismo producto. Otro punto relevante es que es posible hacer traspasos de un fondo a otro sin que el titular tenga que tributar hasta que reembolse sus participaciones. Entre las desventajas cabe señalar los gastos que genera. A pesar de que el usuario puede contar con el dinero en cualquier momento, en fondos garantizados esta liquidez está penalizada con una elevada comisión de reembolso durante el periodo que dura la garantía. Además de los gastos de suscripción que debe pagar el partícipe cuando contrata el producto, también hay que abonar comisiones por la gestión y administración del fondo, por el depósito y la custodia de los títulos.

Planes de Previsión Asegurados: similares a los planes de pensiones pero, a diferencia de estos, brindan una rentabilidad mínima en la inversión que realiza el titular, además de garantizar el capital invertido. La ventaja de los PPA radica en que ofrecen una rentabilidad que puede oscilar entre el 2,5% y el 4%. El inconveniente es la falta de liquidez, similar a la de los planes de pensiones.

Planes Individuales de Ahorro Sistemático: es un seguro de vida cuyo titular acumula su capital para después recuperarlo en forma de renta vitalicia. Estas mensualidades pueden empezar a cobrarse cuando transcurran 10 años desde que se abonó la prima inicial. La aportación máxima anual a un plan individual de ahorro sistemático es de 8.000 euros y la cuantía acumulada no puede superar los 240.000 euros. Pasados 10 años desde la apertura de un PIAS, el beneficiario está exento de tributar por las ganancias. Frente a los planes de pensiones, los PIAS son productos de gran liquidez. Quien los suscribe puede sacar el dinero cuando lo desee, aunque si lo hace antes del plazo fijado perdería las ventajas fiscales. Si bien cada titular solo puede contratar un plan individual de ahorro sistemático, puede hacerlo compatible con otros productos como planes de pensiones, fondos de inversión u otro tipo de seguros.

Depósitos a plazo fijo: otro producto que se debe tener en cuenta, más allá de los específicos para la jubilación, es el depósito a plazo fijo. Garantiza el capital y un interés normalmente prefijado. Cuenta con gran liquidez, aunque con penalización en muchos casos si se saca el dinero antes de lo acordado.// 20minutos.es

Las formas de ahorrar para la jubilación que resultan más populares Las formas de ahorrar para la jubilación que resultan más populares Reviewed by Reyqui Ch. on sábado, noviembre 26, 2011 Rating: 5

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